Cerezo

En estos dos enlaces se describen básicamente sus características.

1.- REQUERIMIENTOS EDAFOCLIMÁTICOS.

Se adapta en general a todo de terreno y clima frío-templado, aunque es delicado en cuanto a climatología. A nivel de clima la condición sería que tengamos un mínimo de unas 900-1800 horas de frío al año.  Su floración es sensible a heladas tardías, pudiéndose perder ésta.

Normalmente necesita polinización cruzada, siendo necesarios al menos dos variedades de cerezos, de los que se debe analizar su compatibilidad. Actualmente están saliendo al mercado variedades autopolinizantes. La polinización se realiza por abejas.

En función del tipo de terreno debemos buscar patrones adaptados: franco en suelos profundos, Sta. Lucía en superficiales, … No existen hoy por hoy patrones enanizantes que se encuentren fácilmente.

Es sensible a lluvias cuando el fruto está maduro, generando su rotura. Uno de los “enemigos” del hombre van a ser los pájaros, a los que les encantan las cerezas, debiendo normalmente recurrir a redes que impidan este hecho.

2.- PATRONES

  • Francos (P. avium): compatibles con casi todas las variedades. Prefieren suelos ricos y profundos y toleran suficientemente bien los suelos encharcadizos. Inducen un excesivo vigor a la variedad (por lo que no deben cultivarse con densidades de plantación muy elevadas) y falta de uniformidad en las plantaciones. El más utilizado es Mazzard F 12/1, aunque es muy vigoroso no lo es tanto como el propagado por semilla, y tiene además la ventaja de ofrecer resistencia a la pudrición provocada por bacterias.
  • Santa Lucía (P. mahaleb): se adapta a suelos calizos, secos y sueltos, debido a la presencia de un sistema radical que llega a explorar capas muy profundas. No tolera los suelos pesados con problemas de encharcamiento. La compatibilidad con las variedades no es perfecta, apareciendo problemas de incompatibilidad demorada, cuando el árbol empieza a dar fruto, partiéndose por el punto de injerto a causa del viento. Confiere menor vigor que los francos a la variedad, por lo que se adapta a plantaciones de elevada densidad.Este patrón es bastante sensible a la pudrición producida por Armillaria, así como a los nemátodos del género Meloidogyne, pero resistente a los del género Pratylenchus. Es además muy resistente a las bajas temperaturas.

    El más conocido es Santa Lucía 64 (SL 64) que es clonal.

  • Guindo: son muy sensibles a suelos encharcadizos y pesados. Presenta numerosos patrones, pero que en general se utilizan muy poco, ya que son muy productores de sierpes, que dificultan las labores y consumen energía. Los de uso más extendido son los americanos Vladimir y Stockton y Eda Briz, seleccionado en Zaragoza. Las selecciones belgas Camil, Damil e Inmil se están proponiendo como muy adecuados, pero aún no se han impuesto.

Más recientemente, se han empezado a difundir nuevos patrones: la selección de Masto de Montaña “Pilarico”, la de Santa Lucía “Pontaleb” (reproducido por semilla), las selecciones “MaxMa 14” y “Maxma 97” (híbridos de P. avium x P. mahaleb), el P. cerasus “CAB 6P” y el ciruelo “Adara”.

3.- SISTEMAS DE CONDUCCIÓN

El marco de plantación viene condicionado por el vigor del árbol. Una referencia para Sta. Lucía puede ser 6×6 o 7×7, pudiendose llegar a espalderas de 3×1, aunque requieren un esfuerzo importante de poda para controlar el vigor.

La tendencia de poda es ir a vasos bajos (vaso español), que permiten un manejo y poda sencilla. Tambien en espalderas, por la facilidad para colocación de redes antipájaros.

4.- ABONADO

No es exigente en fertilizantes: nitrógeno reducido y mayor en potasio.

5.- PLAGAS Y ENFERMEDADES PRINCIPALES

El problema mayor que suelen tener los cerezos en estas latitudes son los pájaros. Otro problema importante es la GOMOSIS, asociada normalmente a defectos de poda, con la que hay que ser muy cuidadoso, tanto por el clima como por la higiene. todos los frutales de hueso suelen podarse en nuestros climas en verano, después de la fructificación, por lo menos las ramas más importantes, dejándo como mucho para invierno algún despunte.

Otros problemas pueden ser el piojo de San José, pulgón negro o la mosca de las cerezas. Los dos primeros se controlan con insecticidas, mientras que para la mosca es necesario conocer su ciclo, mediante trampas.

Debemos tener en cuenta que todos los árboles de hueso tienen a almacenar los restos de productos fitosanitarios precisamente en el fruto, por lo que los restos de pesticidas que llegan al consumo humano son muy superiores a los de pepita, por ejemplo.

6.- NUESTRAS VARIEDADES

Nuestras variedades, intentar recuperar algunas de las autóctonas más representativas.

  1. DE CEDO
  2. CORUÑESA
  3. PICOTA
Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: